La Línea-Valencia

   
    Nos levantamos el domingo con esta vista sobre el peñón,


    Nuestra intención era poner lavadoras (el barco lleva lavadora), hacer una visita corta a Gibraltar y salir el lunes hacia Valencia. Se ponen lavadoras mientas esperamos a Eric. Eric es un sudafricano que vive en España hace 20 años (ya soy español, dice con un fuerte acento inglés). Tiene barco, ha navegado por medio mundo y ahora vive de reparar averías de barco. Alex contacta con Eric el domingo por la mañana y le explica el problema que tenemos con el inodoro, pero contesta que no trabaja los domingos y los lunes y además es su cumpleaños. Seguramente, gracias a que tiene barco, entiende el problema de un transeúnte con averías. Viene cerca del mediodía, resuelve el problema del contacto quemado y da con la manera de desatascar la puerta del baño de popa. Además nos da la dirección del, según él, el mejor asador de La Línea. El domingo por la tarde hacemos la visita a Gibraltar y consultamos la meteo, que indica viento flojo en contra hasta Valencia. Les indico que vale la pena quedarse un día más y hacer una visita más extensa a la parte alta de la Roca, donde hay cosas interesantes que ver. El lunes subimos en teleférico, vemos los monos y las vistas, 



..., y los cañones con los que Gran Bretaña controló el estrecho desde finales del s.XIX hasta mediados del XX. Juan Carlos deja constancia en las siguientes imágenes de la espectacularidad del lugar:



    También visitamos las baterías del gran sitio. El gran sitio lo pusieron a finales del s.XVIII los españoles junto con los franceses para intentar tomar Gibraltar. Los británicos perforaron unas galerías en las que instalaron cañones con los que dominaban el terreno.



    Los españoles utilizaron unas baterías flotantes de diseño francés que venían a ser la tecnología más avanzada del momento. En los libros de historia de cuando estudié Bachillerato ponía que las baterías se pegaron fuego por lo que no consiguieron su objetivo. En las placas explicativas de Gibraltar dice que los defensores, a su vez, desarrollaron procedimientos para disparar cañones desde lo alto, además calentaban las balas de cañón al rojo antes de disparar, con lo cual bastaba con hacer cualquier blanco para prender fuego a las baterías. En todo caso, el sitio duró cuatro años y estuvo a punto de tener éxito, no por las acciones de armas sino por la falta de alimentos y epidemias que se desataron en la roca. Los británicos atribuyen a su determinación el éxito en la defensa del peñón. La bajada la hacemos a pie, tras la cual repusimos fuerzas con unas cervezas y un excelente "cornish pie",




    De la navegación hasta Valencia no hay nada que contar. Vientos flojos en contra al principio, ausencia de viento hasta llegar al cabo de la Nao donde un Llebeig nos engañó durante 20 minutos. Llegamos al Náutico alrededor de las 9.30pm del viernes 27. Fin de la travesía.

Comentarios finales

    A modo de resumen voy a añadir unos comentarios: a) La navegación por el Atlántico es algo totalmente diferente a la navegación por el Mediterráneo. El viento es prácticamente constante, día tras día. Las distancias son mucho más grandes, por tanto el oleaje tiene un fetch (recorrido) mucho mayor, y las olas son más altas y redondeadas que las mediterráneas. Los bordos pueden ser de 40, 80, hasta casi 200 millas. Si las condiciones no son malas, esto supone disfrutar con mayúsculas de la navegación a vela. b) Ha sido una gran ocasión para mejorar el modo de llevar el barco. Por ejemplo, hemos encontrado que navegando contra 10 nudos de viento real y mar formada ha dado mejor resultado llevar Génova y mayor con dos rizos, (velocidad del barco 8 nudos), que trinqueta y mayor completa (velocidad del barco 6,5 nudos), c) La eslora importa. En una ocasión leí que para navegar por el Atlántico la eslora mínima son los 14 metros. No cabe duda que con un buen barco de menor eslora se puede navegar por esas aguas, pero resulta mucho más cansado. El 14 metros tiene una gran diferencia en habitabilidad y, sobre todo, en desplazamiento, que le permite navegar con mucha mayor estabilidad en condiciones de mar formada. Aunque, eso sí, un inconveniente de los barcos actuales, grandes o pequeños, son los pantocazos que provocan los cascos planos, no se puede tener de todo. d) Nunca se insistirá lo suficiente sobre medidas de seguridad individual (chalecos, arneses, detectores de persona al agua, etc.), aunque las condiciones de la mar no han sido muy malas, de cuando en cuando han llegado olas de las que lo barre todo.  e) Para acabar, fundamental en navegaciones largas la compatibilidad y buen entendimiento de las tripulaciones, como ha sido el caso. 

    Para sintetizar en un par de palabras: HA SIDO UNA GRAN EXPERIENCIA


Tenerife-La Línea

    Partimos de Santa Cruz de Tenerife sobre las 18 horas del sábado 14 de agosto, son 730 millas (1.352km) hasta el Estrecho de Gibraltar. Las previsiones meteorológicas indican vientos de componente Norte rolando a NE (Nordeste) de unos 14 nudos (26km/h) con picos de 20 (37km/h), que el martes sube hasta 24 nudos (44km/h) con picos de 30 (55km/h). Windy mantiene esta predicción hasta el jueves, los mapas Grib de la NOAA indican disminución del viento hasta unos 20 nudos con rachas de 25 a partir del miércoles. Al salir del puerto encontramos viento de 12 nudos (22km/h) del Sur,


que van rolando a componente NE a medida que abandonamos la protección de la isla

Día 1, domingo 15 de agosto

    Las condiciones siguen igual durante la noche. Amanece nublado

con un viento que va subiendo durante la mañana hasta 14 nudos (26km/h) con picos de 18 (33km/h). Empiezan a llegar olas más grandes, sobre 1,5m, que el barco pasa muy bien. Hemos dado un primer bordo (trayecto al mismo rumbo) de unas 50 millas (92km) hacia el E, es malo porque no nos permite ganar N, y otro de unas 60 millas (111km) hacia el NNW (Nornoroeste). La situación a mediodía da un avance neto a destino de 94 millas (174km), aunque sobre el agua hemos hecho unas cuantas más


    La tarde va transcurriendo en una navegación apacible,





    Retomamos la rutina de las guardias, durante la noche hay que abrigarse, a mí me lleva unos diez minutos ponerme toda la ropa, y eso que duermo vestido. Hay que ponerse los pantalones de agua, los escarpines (cuando la ola rompe contra la amura envia un montón de agua hacia popa, lo que ocurre casi contínuamente), el polar (desde que pasamos el Estrecho se ha acabado el verano), la chaqueta de agua y el chaleco salvavidas.

Día 2, lunes 16 de agosto. Bordo va, bordo viene.

    Las condiciones siguen igual, pero el oleaje es cada vez mayor, lo que obliga a mantener un rumbo abierto y en zig zag, menos efectivo para avanzar contra el viento. Nos planteamos poner rumbo directo a Madeira, pero la previsión es que allí seguiremos encontrando NE, o sea viento de proa para ir al Estrecho, lo que también nos obligaría a ir en zig zag.. Ya puestos preferimos seguir desde aquí. El avance desde el mediodía del domingo ha sido de 78 millas (144km) dando bordos de unas 55 millas (100km) cada uno,


    El viento va subiendo a unos 20-25 nudos (37 a 46km/h), también el oleaje,


 y por esto es difícil comer en la mesa. Juan Carlos prepara ensaladas en contenedores individuales que cada uno come cuando le viene bien

    No es solo a la hora de comer. Todo, absolutamente todo lo que haces en el barco está condicionado por la escora y los bandazos provocados por las olas. Hay que moverse despacio, pensando cada movimiento, dónde pones los pies, a donde te agarras, con atención especial al subir y bajar a cubierta. Un descuido puede suponer un accidente. Esto durante uno, dos, tres, más dias. Es una prueba para los nervios.

    Dado el estado de la mar, con olas de 3m, pensamos que si el martes empeora habrá que buscar puerto, de nuevo pensamos en Madeira o alternativamente, en Agadir (Marruecos), que en la carta (mapa) parece estar cerca y a un rumbo fácil. Cerca,..., unas 200 millas (370km). Seguimos hacia el Estrecho.

Día 3, martes 17 de agosto. El pez volador

    Esperábamos una meteorología complicada, pero la situación es algo mejor, con un poco menos viento. El avance en las últimas 24 horas ha sido de 105 millas (194km). Una de las normas de navegación en este barco es cenar caliente, Alex es especialista en preparar platillos sabrosos aunque las condiciones sean adversas y el barco vaya escorado (inclinado). Aquí le vemos preparando la cena




     Los golpes de mar, combinados con la escora, tienen otra consecuencia, Juan Carlos ha perdido el equilibrio sobre una de las puertas del aseo de popa, que se ha quedado empotrada. Por suerte este aseo tiene dos puertas. 

    Durante la guardia de noche un pez volador ha golpeado a Juan Carlos en el costado. No está claro si ha sido al invadir una ola grande la cubierta o volando, pero si el golpe llega a ser en la cara podría haber sido algo serio.

Día 4, miércoles 18 de agosto. Paso del ecuador

    Las condiciones meteorológicas siguen iguales. Como no disponemos de actualizaciones de los partes meteorológicos se decide navegar en la proximidad, a unas 40 millas (74km), de la costa de Marruecos, de esta manera tendremos puertos al alcance en caso de necesidad. Para esto damos un bordo hacia el ENE de unas 200 millas aproximadamente (370km)

  No obstante, viento y mar parecen ir disminuyendo, hasta establecerse en un N de 20 nudos


    Al mediodía vemos que el avance en las últimas 24 horas ha sido de 102 millas (189km). Y, por la tarde el navegador indica 350 millas (648km) al Estrecho. ¡Hemos hecho la mitad del recorrido! ¡Hemos pasado el ecuador de la travesía! Las caras se vuelven sonrientes.


    Lo celebramos con unos pistachos y media cerveza,


Día 5, jueves 19 de agosto. 

    Mar y viento han ido a menos durante la noche. El viento se ha estabilizado en unos 14 nudos (26km/h) de componente N. Con el génova (vela de proa) y un rizo en la mayor hacemos muy buena marcha. No obstante, el avance neto es solo de 56 millas (104km) debido sobre todo al largo bordo hacia tierra dado anteriormente.

    La navegación en estas condiciones resulta muy agradable



    Poco antes de anochecer se ha tomado un segundo rizo por precaución, es más fácil hacer maniobras con luz natural.

Día 6, viernes 20 de agosto. Alarma

    La navegación sigue siendo muy agradable en una noche con luna casi llena, el barco hace muy buena marcha. Hacia el mediodía se nota olor a quemado en el aseo de popa, al abrir el registro sale humo de una caja de conexiones. Inmediatamente se desconecta las baterías, se separan y aíslan los cables y el problema parece resuelto, excepto que la bomba del inodoro no funciona, inconvenientes de tener las cosas electrificadas. El avance al mediodía ha sido de 100 millas (185km). Por la tarde hacemos una navegación muy rápida porque el viento de 10 nudos (18km/h), entra al descuartelar (por el costado y un poco hacia proa) y la mar va disminuyendo. Y sobre todo, ¡el viento ha rolado y nos permite ir a rumbo directo al Estrecho!


    Hora de cenar,



Día 7, sábado 21 de agosto. ¡Llegada al estrecho!

    El último bordo, de más de 200 millas (375km) de una navegación muy agradable de día y de noches con luna, viento y mar van disminuyendo durante la noche hasta que a las 5am se arrían las velas y se pone motor, ya estamos cerca. Navegamos en una mar en calma, parece el Mediterráneo,


    ..., pero no es el Mediterráneo. Entramos en el estrecho por la parte de Marruecos, mar en calma y corriente a favor. 

    A medida que nos acercamos al través de Tarifa la cosa empeora hasta que se pone bastante desagradable, por lo que pasamos al lado español sorteando los mercantes, entre ellos uno que va a 20 nudos, algo antes de llegar al punto más estrecho del estrecho:

 . Las condiciones mejoran a medida que nos acercamos a Gibraltar. 




    Queríamos entrar en la Queensway Marina, pero llegamos sobre las 9pm y recuerdo que cuando estuve allí hace tres años la cierran de noche, literalmente. Ponen una barrera flotante a la entrada de la dársena. Por esto nos dirigimos a la marina Alcaidesa en La Línea, está nada más pasar la escollera que marca el límite de Gibraltar, donde sí hay servicio de noche y nos esperan. 

    A la mañana siguiente nos levantamos con esta vista sobre el Peñón:



Valencia-Lanzarote

    Salimos de Valencia el viernes 23 a las 10.30 horas. Vamos Alex, Juan Carlos y yo en un Sun Odyssey de 14 metros aparejado con mayor con tres rizos (tres opciones de reducción de la superficie de la vela) génova y trinqueta enrollables en estays fijos (cables que soportan las velas). Además lleva un Código 0 montado sobre cabo antitorsión. El planteamiento general es navegar alejados de la costa de Marruecos porque nos han dicho que hay mucho palangre (artefacto de pesca) y redes flotantes difíciles de ver, especialmente de noche. Prevemos de 4 a 6 días, inicialmente se establece un sistema de guardias de 3 horas desde las 0 a las 9h, y de dos horas el resto del día. Quien está de guardia debe ir con chaleco autoinflable, anclar el arnés caso de moverse por cubierta y además hemos fijado a los chalecos emisores AIS individuales de persona al agua, no solo indican la posición sino el rumbo a seguir para encontrarla. Las últimas consultas de la meteo indican una navegación con poco viento hasta llegar a la zona del cabo de Gata, a partir de ahí de momento domina el W, que en la zona del Estrecho es moderado. (Hacer doble clic para ver en tamaño ampliado)

    El mar está en calma, pasado Cullera comienza a entrar el Garbí (viento del SE),  va cogiendo fuerza y abre el código 0 (vela de gran dimensión para poco viento) que estaba enrollado. Hay que arriarlo, lo que resulta bastante complicado con este viento, por poco no se ha enganchado en las crucetas. El viento sube hasta 26 nudos (48km/h), y toca dar un montón de bordos (cambios de rumbo) contra mar formada (o sea, contra olas de tamaño considerable) hasta pasar el cabo de San Antonio (Denia) a las 20h. Durante la noche van disminuyendo viento y oleaje, hay que poner motor. Sábado 21: Mar en calma, poco viento, ola redondeada de proa, pasamos los cabos de Palos y Gata con mar llana y sin viento. La meteo sigue prediciendo vientos moderados del W en el estrecho de Gibraltar, mar de Alborán y costa Sur de Andalucía. Entramos en Almería a las 9 de la mañana a repostar y esperar el cambio a Levante previsto para el Martes, sería bastante complicado pasar el estrecho contra vientos moderados del W. Salimos el Lunes 26 sin viento y con mar en calma. Fuera del golfo de Almería encontramos viento de proa de 12 nudos (22km/h) y ola redondeada de hasta 2m, vamos a motor. En una de las bajadas de ola la driza (cabo que tira de la parte superior de las velas) se ha enganchado en el proyector de cubierta. Tras unos intentos infructuosos de pasar un cabo por encima de la cruceta, un golpe de ola la libera por sí sola. El Martes 27 amanece nublado y con poca mar, pero el viento ya ha rolado a Levante, de momento solo 12 nudos (22km/h) y estamos cerca de Gibraltar,..., pero no se le vé. Nos vamos acercando, 15, 10, 7 millas..., y sigue sin verse nada. A unas 6 millas (11km) ya se divisa la parte baja del peñón,



    Entramos en el golfo de Algeciras a repostar gas oil a una gasolinera de Gibraltar, es más barato. Las nubes van despejando y la Roca se deja ver, aunque no del todo.


    Al comenzar la maniobra de atraque resulta que la hélice lateral de popa no funciona, no obstante estamos al resguardo del viento y la situación no es complicada. Salimos a las 12 del mediodia, buscamos el resguardo de un mercante anclado y Alex se tira al agua y comprueba que la hélice lateral de popa está replegada (las hélices laterales van plegadas en un alojamiento especial en la parte baja del casco, no es conveniente navegar con estas hélices desplegadas). 

    Propiamente dicho, la travesía a las Canarias comienza en este momento, son 580 millas (1074km) hasta Lanzarote:

Día 5 (desde Valencia), martes 27 de julio

    No tenemos previsto hacer ninguna escala más. La meteo indica vientos de componente N para los siguientes días, Gibraltar va quedando por popa en un mar en calma y con poco viento, 


    Según la tabla de corrientes del estrecho, no es el momento óptimo para pasar, pero tampoco tendremos  corriente en contra en su punto máximo hasta pasado Tarifa. Y Tarifa hace honor a su fama, a medida que nos acercamos van subiendo viento y mar hasta un Levante de 30 nudos (55km/h) y olas de hasta 2m en una mar muy confusa. Las olas son muy verticales, nos decimos que debe ser más que difícil navegar a la contra en estas condiciones. Hacemos dos trasluchadas (cambio de bordo entrando el viento por popa), la primera voluntaria, para buscar un rumbo que no nos aleje demasiado de la derrota hacia Lanzarote. La segunda es involuntaria, provoca la rotura del aparejo de la escota de mayor, es uno de estos que ponen ahora a los barcos nuevos, sin carro de escota (sirve para controlar la vela mayor desde su parte baja), y eso que me dicen es un cabo de espectra (un material especial). Alex y Juan Carlos montan un aparejillo de fortuna ,seguimos. Mar y viento van mejorando a medida que bajamos siguiendo un rumbo aproximadamente paralelo a la costa de Marruecos.

Día 6, miércoles 28

    Amanece nublado, poco viento y poca mar, hacemos poca marcha, la mañana se hace larga y pesada. Se discute las opciones típicas en estos casos, ¿dar un bordo hacia mar? ¿hacia tierra? ¿poner motor? A las 12 del mediodía miro el cuentamillas del navegador, hemos avanzado 110 millas (203,7km) a nuestro destino, aunque hemos navegado 137 millas (253,7km), la explicación está en los bordos que hemos dado para pasar el Estrecho, 


    Pero,,,, ¡por fin entra el viento!, un NW de 16 nudos (29km/h) que con el código 0 le da muy buen andar al barco y permite ir a rumbo directo,




La puesta de sol es bonita, como siempre en el mar



Día 7, jueves 29

    El viento se ha mantenido durante la noche, cayendo y rolando a N a la madrugada, lo que obliga a modificar rumbo y nos acerca a Marruecos. A las 9 se pone motor para recargar baterías (el generador no arranca), se aprovecha para ir a rumbo directo a Lanzarote. Este día cambiamos a la hora de Canarias (UTC+1), porque al ir en el límite del huso horario los móviles y tabletas andaban un poco liados. También pasamos a un sistema de guardias homogéneo: Turnos de 2 horas durante las 24 horas. Millas avanzadas en las últimas 24 horas: 133 (246km). Durante la tarde y la noche el viento va arreciando hasta unos 25-27 nudos (48km/h) y las olas llegan a los dos metros.

Día 8, viernes 30

    Durante la mañana el viento y la mar han aumentado, hay que modificar un poco el rumbo para que las olas entren por la aleta (costado del barco en la zona de popa), si entran directas por popa hay riesgo de trasluchada, y esto puede dañar la jarcia (cables que sujetan el palo). El tercer rizo se rompe al intentar quitarlo y la mayor se engancha en la cruceta. Se resuelve orzando (disminuyendo el ángulo respecto del viento). Se arría la mayor y se sigue solo con el Génova. El avance en las últimas 24 horas ha sido de 167 millas (309km)

Día 9, sábado 31
    Las condiciones meteorológicas siguen igual, viento de componente N entre 20 y 25 nudos con picos de 30, olas de 3 metros. No obstante la navegación es cómoda. 


Ya estamos cerca de Lanzarote, pero no se ve nada, no hay mucha visibilidad. Poco a poco va apareciendo el perfil de la Graciosa,


 después, también poco a poco, Lanzarote:


    Llegamos a la Marina de Arrecife sobre las 15h, meter el barco en el amarre es muy difícil porque hay viento lateral de 25 nudos y el espacio para maniobrar es muy reducido.  Además la hélice auxiliar de popa sigue sin funcionar, y claro, la maniobra no sale perfecta. Un poco después celebramos la llegada y el final de la travesía:


    Esa tarde llega la hija de Juan Carlos y al día siguiente los hijos de Alex. Para mí comienza una nueva etapa en Gran Canaria.


Gran Canaria

 Gran Canaria


    He reservado una casa rural en la Aldea de San Nicolás, es una zona donde se puede hacer mucho senderismo. Mi intención es descansar y explorar rutas,  los platillos del país y los vinos de Lanzarote (parece que no hay vinos de Gran Canaria). Mis primeras impresiones no son buenas. Nada más bajar del avión me dicen en la agencia de alquiler que no les quedan coches pequeños, tiene que ser de gama alta. Acepto resignado, estamos en Agosto. Cuando tras mucho deambular por un aparcamiento gigantesco encuentro el coche resulta que no veo ni el mando de las luces, ni el freno de mano, ni sé abrir el maletero,..., el auto está dotado de inteligencia artificial, las luces las pone él, el ángulo de los retrovisores también, él decide si ponerse en modo Eco o no, y así todo. Más adelante comprobaré que este coche fantástico ha sido providencial. Cojo la autopista del Sur, tengo que rodear media isla, lo que veo no me gusta nada, árido, feo,..., hasta que tomo la GC201, de golpe me veo dentro de un escenario volcánico, bellísimo, voy pasando pequeños pueblos que parecen oasis, pero ¡ay!, esto es una estrecha carretera de montaña, con curvas y cruces inverosímiles. En una ocasión me perdí y me tocó hacer maniobras de infarto. Aquí empiezo a notar que el coche fantástico cuida de mí, si se me cala el motor en un stop con una pendiente de, digamos, el 6%, bloquea las ruedas inmediatamente, si voy a tropezar con un pedrusco me hace una foto del pedrusco, por si no me he enterado. Por fin llego a La Aldea de San Nicolás, la casa está a las afueras, difícil de encontrar. Un hombre al que pregunto coge su coche y me guía, solo es la primera de las muchas muestras de amabilidad que voy a encontrar en los habitantes de la isla.


    San Nicolás es la población más importante de un valle cerrado por todos lados. La casa rural es sencilla y pequeña (para parejas) pero tiene una terraza en la que a partir del mediodía se está muy fresquito. Además tiene esto, desde donde edito el blog, 


    La anfitriona se llama Juliana, le mando un wasap y le pregunto por rutas de senderismo y dónde me recomienda ir a probar la comida canaria. Me envía unos wikilocs y localizaciones de varios bares, uno de ellos muy popular en la localidad y que prepara comida para llevar. Ya he ido varias veces y de momento he probado el potaje de grelos, la ropa vieja de pulpo y las papas arrugás. No solo está riquísimo, las medias raciones son tan abundantes que siempre tengo que guardar la mitad para el día siguiente, la comida del mediodía me viene saliendo por cinco euros. 

    He hecho varias marchas. La primera (circular playa de La Aldea de San Nicolás-cola del dragón) es sencilla, solo 6km: (hacer doble clic en las imágenes para ver en tamaño ampliado)





    La segunda marcha (La Aldea de San Nicolás-Pino Gordo-Inagua) es más ambiciosa, 13 km con 800m de desnivel.  Lo más complicado es encontrar el punto de inicio, el navegador se empeña en llevarme por calles que son dirección prohibida (hace poco hicieron una reordenación urbana), pregunto a una mujer y el conductor que está detrás, en vez de ponerse a dar bocinazos le dice a la mujer "¿qué quiere?". Cuando la mujer le contesta se pone a mi lado y me dice, "sígame". Las vistas del recorrido son muy bonitas:






    En algunos sitios te topas con auténticos oasis donde hay edificaciones antiguas. algunas rehabilitadas. No sé cómo han llevado los materiales de construcción, para acceder a este valle solo hay sendas e incluso he tenido que bajar algunos peldaños tallados en la roca:



    Para comunicarse y transportar materiales han instalado una red de cables que cruzan los valles, y sobre los cables se ven corriolas:


    La siguiente foto engaña, si la amplias verás que la línea verde de la parte superior son árboles, esto da una idea de las dimensiones reales del cañón,



    El Domingo día 8 toca coche, voy a ver el recorrido que me ha recomendado el dependiente del supermercado: La cosa ha empezado al preguntarle dónde estaban las aceitunas aliñadas a lo canario, primero me ha dicho que no hay olivos en las Canarias, después de mucho buscar ha resultado que en Fuerteventura sí preparan aceitunas, de ahí ha pasado a preguntarme qué hace un forastero en La Aldea buscando aceitunas. Le he contestado que busco aceitunas y vistas, y ha terminado recomendándome el recorrido La Aldea de San Nicolás-Artenara-Tejeda-Carrizales-La Aldea, me asegura que quedaré impresionado. Y así es:









    El terreno es tan abrupto que la carretera es inverosímil, no apta para corazones delicados. Hay tan poco espacio plano que aprovechan los abrigos naturales para edificar casitas de veraneo:


    El martes día 10 he hecho el recorrido El Hoyo-Mirador de la Aldea-Degollada de Tasartico-El Hoyo. La ruta sube por una senda, no exenta de riesgos,


hasta el mirador de La Aldea:


    De ahí sigue por carretera hasta la Degollada de Tasartico,


    Después baja hasta El Hoyo por una senda bastante abrupta, yo he preferido seguir una pista que da más vuelta pero es más cómoda y desde la que hay vistas a la cresta:





    En total han resultado 14km y 790m de desnivel.

    El Miércoles 11 descanso. He dado una vuelta por La Aldea, quería ver dónde preparan gofio escaldado. Me dicen que hay que ir a los restaurantes de la playa. Tengo que resignarme a unos macarrones aliñados en una salsita muy rica y esta media ración de sardinas, igualmente con un toque especial,



    El Jueves 12 he hecho una marcha circular a partir de dos marchas ya publicadas en Wikiloc. El recorrido ha sido La Aldea-Cuermeja-Puerto-La Aldea, 15km con un desnivel de 406m. La  ruta  comienza ganando altura por Los Llanillos



    En un recodo de la senda te topas con estos recuerdos de los aborígenes:



    El agua es un bien muy preciado aquí. Continuamente se ven canalizaciones que bajan al valle, modernas y también antiguas ya en desuso:


       El recorrido zigzaguea siguiendo la curva de nivel de una canalización moderna, las vistas a lo alto y a lo bajo preciosas




    El tramo final es una senda que baja a la playa, 


    En la playa está el charco, cerca del cual se encuentran los restos de un asentamiento aborigen. El charco tiene historia, antiguamente era algo así como un coto donde se pescaba con un método muy peculiar: Se tiraba al agua un preparado a base de plantas de la zona que atontaba a los peces. A continuación los pescadores simplemente se metían en el charco y cogían los peces con la mano. Todos los años había una fiesta multitudinaria en que los habitantes de La Aldea se metían en el charco para celebrar tanta abundancia. Pero debía haber algo más, porque a mediados del S.XVIII el arzobispado ordenó que hombres y mujeres se bañaran por separado y completamente vestidos...


    El retorno no es tan bonito, es algo tarde y cojo la ruta directa a La Aldea, que va por el barranco. La Cola del Dragón se ve muy bien desde aquí:


Adjunto mapa para situar el entorno de las marchas:


    Aquí finaliza la estancia en Gran Canaria, mañana Sábado vuelo a Tenerife para reunirme con Alex y Juan Carlos e iniciar el retorno. Supongo que nos llevará hasta fin de mes.












La Línea-Valencia

        Nos levantamos el domingo con esta vista sobre el peñón,      Nuestra intención era poner lavadoras (el barco lleva lavadora), hacer...